Es curioso como, cuando creamos nuestro personaje, le ponemos un nombre casi al instante, no lo pensamos o si lo hacemos, es que ya lo teníamos pensado anteriormente según la raza, sus habilidades o lo que nos gustaría que llegara a ser. En el caso de una niña, como me ocurre a mí, estoy dudando y no sé qué nombre ponerle, es algo que no me había pasado nunca y creo que es uno de los momentos estelares, pues creo que el Pj del juego al final no deja de ser eso, un juego, pero un nombre, como Esther, lo es para toda la vida.